7/08/2010

EXPERIENCIAS PEDAGÓGICAS

EXPERIENCIAS PEDAGÓGICAS

José Manuel Castelblanco Arenas

Hacer una reflexión sobre las experiencias pedagógicas, debemos de hacerla partiendo de los puntos de referencia que orientan la dinámica y el desplazamiento de las experiencias en el mundo de las practicas educativas, planteadas por el profesor Jorge Enrique Ramírez en su artículo *notas acerca de la nación de experiencia pedagógica*, y en particular la referente a la que manifiesta “Los aprendizajes responden y son resultados de necesidades y demandas que provienen desde dentro de la experiencia y desde los sujetos que compromete. Desde la experiencia y sujetos en contexto. Las demandas y necesidades de aprendizaje no son impuestas por poderes y autoridades externas y menos por exigencias de organismos internacionales de crédito educativo. Las demandas y necesidades son construcciones complejas de diverso orden (Político, social, cultural.etc) que responde a dimensiones humanas y eco naturales del desarrollo. El contenido y el proceso educativo no se reducen a la oferta educativa, no es simplemente lo que el poder, el sistema, la escuela y el maestro dictaminan y creen lo que es correcto y útil enseñar y transmitir. El proceso de escolarización se centra en la enseñanza construida cultural y políticamente y desde aquí reordenar o descentrar la enseñanza, el proceso educativo se orienta y moviliza en función de la pregunta y no de la respuesta”.
Teniendo en cuenta los diferentes módulos desarrollados en la maestría, en donde se nos manifiesta sobre la crisis de conocimiento profesional pedagógico, es importante que los nuevos investigadores de la pedagogía, desarrollen modelos que permitan integrar las prácticas docentes a la teoría, acordes con una epistemología que tengas en cuenta la cultura, una cultura que de cuenta no solo del conocimiento, las practicas, los valores de sujeto, sino del proceso mismo en que tienen lugar las practicas pedagógicas, la necesidad, los intereses, los medios y las condiciones del mismo.
Aceptar la crisis significa, reconocer lo que significa tener conocimiento pedagógico o mejor saber pedagógico, entendido esto como “saberes pedagógicos apropiados por los educadores en su proceso de formación que supuestamente les brindan las herramientas conceptuales y técnicas para desempeñarse competentemente en el desarrollo de su practica profesional”). Esto significa tener la capacidad de aprender de la acción, de las practicas, para desarrollas competencias favorables a los cambios y así poder crear transformaciones permanentes a la resolución de problemas (Shon). Es en este punto en donde debemos de preguntarnos, por nuestras practicas o experiencias pedagógicas, si los aprendizajes responden y son resultados de necesidades propias de nuestro entorno.
Que las demandas y necesidades son construcciones complejas de diverso orden, significa que, la educación en los momentos actuales esta urgida de cambios, hay que reformar las formas de pensar y sus paradigmas, hay que cambiar las estructuras existentes no solo de pensamiento, sino de las practicas sin perder el sentido cultural, en criterios de Luz caballero “instruir puede cualquiera, educar, solo quien sea un evangelio vivido.
Reconocer las fronteras entre saber pedagógico, conocimiento pedagógico y Pensamiento complejo, significa; “pensamiento capaz de unir conceptos que se rechazan entre si y catalogados en comportamientos cerrados” por el pensamiento no complejo. No se trata de rechazar lo simple ser trata de verlo articulado con otros elementos que puedan desfinir al sujeto en su integridad.
Este pensamiento nos lleva hacia una inteligencia ciega es decir que cada vez tenemos más la necesidad de conocer en conjunto los procesos del mundo,
La educación no prepara para la vida, no esta en condiciones de desarrollar una cultura de la razón, una cultura del ser, es incapaz de vincular estrechamente el mundo de la vida, el mundo de la escuela y el mundo del trabajo, es imposible sin una reforma del pensamiento que se genere en el hombre un sujeto que piensa, que siente, conoce, valora, actúa y se comunica, con sentido cultural acorde con el territorio que ocupa.

PROBLEMA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

DIALOGO INTERCULTURAL
José Manuel Castelblanco arenas

Uno de los problemas fundamentales de la educación en Colombia es que se sigue con la idea obtusa de que su principal función es transmitir conocimientos, preguntas y respuestas correctas, más que asegurar la comprensión y aplicación o uso activo del conocimiento, ha crecido de modo desmedido una tendencia de los educadores a sobrevalorar el fenómeno del aprendizaje, y ello ha provocado una serie de problemáticas, tanto en la actualización de los recursos docentes, como en la metodología didáctica a implementar en las aulas escolares. El concepto de aprendizaje se genera desde la raíz del ideal educativo, lo obvio necesita ser reiterado: No puede haber educación sin aprendizaje. Aprendizaje es la condición necesaria, empero tal vez no suficiente, de todo proceso educativo, y esto es muy importante plantearlo desde la óptica que nos plantea Echeverri de establecer unas técnicas del lenguaje o de comunicación en donde los investigadores en pedagogía y los docentes compartas experiencias y por tanto conocimiento, en donde se tengas en cuenta no solo la historicidad de los fenómenos pedagógicos mundiales y locales sino la subjetividad de los docentes, subjetividad fundamentada en los saberes del educador, saberes no únicamente desde su disciplina como tal, sino desde los saberes pedagógicos que lo relacionan con el mundo, esto es lo que podríamos denominas como las funciones de las corrientes pedagógicas contemporáneas .
Las corrientes pedagógicas contemporáneas responden al reclamo social de una formación que les permita a los sujetos resolver problemas de diferente índole de forma autónoma, esto significa, poder enfrentar la búsqueda de soluciones, encontrar una respuesta y tener algún control sobre ésta, dado que en la mayoría de los casos, los problemas que se presentan implican encontrar respuestas nuevas a preguntas también nuevas. Por ejemplo, en la educación tradicional, las viejas soluciones responden de manera simplista o mecánica a las demandas sociales: a mayor número de solicitudes de ingreso de estudiantes, más instalaciones construidas y, por ende, más burocracia. Con esta lógica se sigue reproduciendo un modelo que ha mostrado su insuficiencia al concebir la enseñanza más para sí misma que para apoyar los requerimientos de formación de la sociedad, en lo general, y de cada una de las personas.
Podemos afirmar que la pedagogía aún no posee un territorio suficientemente diferenciado de las demás ciencias sociales y/o humanas, cuyo objeto es también el hombre cultural, aunque no puede excluir sus relaciones con el hombre natural.
El paradigma de la llamada “Escuela Nueva” fue un movimiento pedagógico heterogéneo iniciado a finales del siglo XIX. La escuela nueva, llamada también escuela activa, surge como una reacción a la escuela tradicional y a las relaciones sociales que imperaban en la época de ésta. Se constituye en una verdadera corriente pedagógica, en una propuesta educativa de nuevo perfil, quizás cuando al finalizar la primera guerra mundial, la educación fue nuevamente considerada esperanza de paz. Pese a que sus orígenes son más remotos, el movimiento encontró su mayor auge en tiempos bélicos, por lo que su ánimo renovador de la enseñanza es característico, además de fundamentar gran parte de sus planteamientos en la psicología del desarrollo infantil. Para algunos estudiosos llegó a ser como una revolución copernicana en la educación. De esta manera, la nueva educación tendría que ser capaz de formar a los individuos para la paz, la comprensión y la solidaridad.
El maestro será pues un auxiliar del libre y espontáneo desarrollo del niño. La autodisciplina es un elemento que se incorpora en esta nueva relación, el maestro cede el poder a sus alumnos para colocarlos en posición funcional de autogobierno que los lleve a comprender la necesidad de elaborar y observar reglas. La función del educador será descubrir las necesidades o el interés de sus alumnos y los objetos que son capaces de satisfacerlos. Los representantes de esta escuela están convencidos de que las experiencias de la vida cotidiana son más capaces de despertar el interés que las lecciones proporcionadas por los libros. Se trata de hacer penetrar la escuela plenamente en la vida; la naturaleza, la vida del mundo, los hombres, los acontecimientos serán los nuevos contenidos. En consecuencia, si hay un cambio en los contenidos, debe darse también un cambio en la forma de transmitirlos, así que se introdujeron una serie de actividades libres para desarrollar la imaginación, el espíritu de iniciativa, y la creatividad. No se trataba sólo de que el niño asimilara lo conocido sino que se iniciara en el proceso de conocer a través de la búsqueda, respetando su individualidad.
A pesar de que sus principales representantes mantenían diferencias sustantivas, tanto en sus concepciones sobre la educación, sobre el niño, sobre la naturaleza social de la institución escolar, como en el contexto político y sociológico en que se desarrollaron cada una de las escuelas pertenecientes al movimiento, existen correspondencias significativas entre ellos. Entre los representantes más destacados de esta nueva corriente pedagógica se encuentran: Rousseau, Pestalozzi, Tolstoi, Dewey, Montessori, Ferrieri, Cousinet, Freinet, Piaget. Claparede y Decroly (Palacios, 1999).

6/01/2010

EL PARADIGMA DE LA COMPLEJIDAD EN LA PEDAGOGÍA

Es necesario señalar y detenernos sobre los cambios de "paradigma" que están atravesando a nuestra sociedad en la manera de concebir el mundo (en el sentido de espacio de interacción de la vida en un plano natural, como así también en un sentido de cosmovisión, del hombre en relación a lo trascendente, y teleológico) y que se han dado a lo largo del el siglo XX, manifestándose concluyentemente hacia el comienzo del siglo XXI. El sentido que le damos al término paradigma, es el de consenso social y científico de los conceptos del mundo y de las prácticas sociales; esto involucra al modo de hacer ciencia, al modo de enseñar y de aprender para el desempeño social, para vivir (adaptadamente) en un contexto determinado.
Al paradigma de la simplicidad lo ubico históricamente en la modernidad. Surge como respuesta a cambios que los hombres de occidente producen en diversos órdenes, tanto en sus relaciones de producción, como en relación a la posesión de los bienes y su relación con el poder; es decir, su organización social, política, y económica. A estos elementos los integró un sistema de ideas de orden filosófico, redefiniendo también el sentido científico.
Comienza de esta manera la ciencia positiva experimental, cuyo método será el de la física, y el del análisis matemático. Las ideas claras y distintas, presentadas por Descartes, encarnan el paradigma de la simplicidad, son los objetos a lograr en la construcción de la nueva ciencia. Desde el punto de vista del conocimiento se deja de lado la concepción realista aristotélica, dando paso al Idealismo que se desarrolla en Alemania y al Empirismo que se desarrolla en Inglaterra.

Al paradigma de la simplicidad se lo puede caracterizar como racionalista (la razón es omnipotente y nada existe fuera de ella), universalista, (aplicable en todas las ciencias y en todos los casos), objetivista (se deja del lado el subjetivismo), puede ser aplicado en todos los casos del mismo modo, manteniendo su objetividad independientemente de quien investigue, puesto que no se considera posible la posición subjetiva (no científica) del investigador. Es cuantitativo y disociativo (tiende a separar las cosas para analizarlas).

A principios del siglo XX, se produce una ruptura en la concepción monolítica del paradigma positivista. La física, entendida como el modelo a seguir para la construcción de las ciencias dado su orden cósmico representado por sus respuestas a leyes universales, comienza a detectar que ni la microfísica ni la microfísica se encuadran en estos comportamientos. Entran en crisis los sustentos que dieron pie a la ciencia positiva, y a su concepción de la realidad mecanicista y monosémica (entendida de un solo sentido).
La nueva ciencia concibe al universo como complejo y caótico.
El paradigma de la complejidad es en gran medida diferente sin ser lo contrario. Siguiendo a Morin:
El mérito de la complejidad es el de denunciar la metafísica del orden. Como lo dijera muy bien Waitehead, detrás de la idea de orden hay dos cosas: la idea mágica de Pitágoras de que los números son la realidad última, y la idea religiosa todavía presente, tanto en Descartes como en Newton, de que el entendimiento divino es el fundamento del orden del mundo. Ahora bien, cuando uno ha retirado el entendimiento divino y la magia de los números, ¿qué queda?, ¿las leyes? ¿una mecánica cósmica autosuficiente? ¿Es la realidad verdadera? ¿Es la naturaleza verdadera? A esa visión débil, yo opongo la idea de la complejidad.
Dentro de este marco, yo diría que acepto plenamente relativizar la complejidad. Por una parte, ella integra a la simplicidad y por otra parte se abre sobre lo inconcebible. Estoy totalmente de acuerdo con esas condiciones para aceptar la complejidad como principio de pensamiento que considera al mundo, y no como principio revelador de la esencia del mundo. (Morir 1994, 2000: 146)
Podemos decir que el paradigma de la complejidad es inclusivo (asume la incertidumbre de no poder conocerlo todo), es incompleto (nunca se acaba), articulatorio (integra diferentes campos de conocimiento), integra al sujeto y al objeto, es interdisciplinario, utiliza la totalidad de las potencias humanas, y es dialógico (relaciona términos contrarios).
Pero la diferencia más importante es que el paradigma de la complejidad incluye al hombre y su punto de vista en el estudio de la realidad en forma autocrítica, lo que no hacía el paradigma de la simplicidad, que confiaba ciegamente en el poder de la razón.
Este paradigma de la complejidad tiene muchos puntos de contacto con el pensamiento posmoderno, que postula la crisis de los grandes relatos, entendidos como los ideales o principios generales sobre los que se construyó la modernidad. El pensamiento posmoderno niega el poder omnisciente de la razón y lo descompone en diversidad de puntos de vista, no cree en modelos imitables ni en discursos hegemónicos, y en los casos más extremos, llega a hablar de muerte de las ideologías.
Contrariando la creencia del conocimiento científico concebida durante mucho tiempo, cuya misión era la de disipar la aparente complejidad de los fenómenos, a fin de revelar el orden simple al que obedecen, esta nueva propuesta (paradigma del Pensamiento Complejo de Edgar Morin) postula que los modos simplificadores del conocimiento mutilan, más de lo que expresan a las realidades o fenómenos de los que intentan dar cuenta.
La complejidad aparece allí donde el pensamiento simplificador falla, pero integra en sí misma todo aquello que pone orden, claridad, distinción, precisión en el conocimiento. Mientras que el pensamiento simplificador desintegra la complejidad de lo real, el pensamiento complejo integra lo más posible los modos simplificadores de pensar, pero rechaza las consecuencias mutilantes, reduccionistas, unidimensionales y finalmente cegadoras de una simplificación.
Es en este momento en donde se debe de presentar la necesidad de incluir en la ciencia al sujeto y su circunstancia, como ciudadano de una nación y de la tierra, desde su etnia, su cultura y sus creencias, sus prácticas sociales y su cosmovisión.
"Así es que la nueva ciencia cuenta con el mundo y reconoce al sujeto. Más aún, presenta a uno y a otro de manera recíproca e inseparable: el mundo no puede aparecer como tal, es horizonte de un ecosistema del eco-sistema, horizonte de la Phycis, no puede aparecer si no es para un sujeto pensante, último desarrollo de la complejidad autoorganizadora." (Morin 1994).

Importancia de la Geografía en el desarrollo de la ciencia

Nueva geografía de Colombia, de Francisco Javier Vergara y Velasco

José Manuel Castelblanco Arenas

Francisco Javier Vergara y Velasco, militar, católico, conservador, historiador, geógrafo y cartógrafo, nació en Popayán el 15 de junio de 1860. «Fue un enamorado de la naturaleza y por tanto amó a su patria, a la cual sirvió por entero hasta el último instante en que rindió su vida el 21 de enero de 1914 en la ciudad de Barranquilla». Vergara y Velasco es autor de Nueva Geografía de Colombia escrita por regiones naturales, obra compuesta de 1125 páginas y 154 cartas, cuyo contenido se presenta de la siguiente manera: primero, el territorio (altimetría, kilometría, relieve, geología, hidrografía, climatología, flora y fauna, aspecto físico); segundo, capacidad productora del suelo (agricultura, ganadería, minería, industria, caminos, comercio, demografía, organización política y etnografía); tercero, historia; y cuarto, Geografía militar. A lo anterior se agrega un Apéndice que incluye El estado de la geografía de Caldas y un conjunto de tablas de coordenadas geográficas de Colombia. Editada en tres tomos por el Banco de la República y el archivo de la economía nacional en 1901, es considerada hoy una herramienta fundamental entre los estudiosos de la geografía y la historia del país.

Uno de los aspectos más interesantes y llamativos de la obra es la concepción misma de su interesante estructura. Vergara y Velasco, considerado uno de los mayores representantes de la historiografía en Colombia, afirma en la Advertencia que encabeza la obra que la geografía debe ser una descripción científica y poética de los aspectos visibles de la realidad, de la apariencia de los fenómenos, en fin, del paisaje:

La aspiración de la Geografía moderna, lo que ella persigue ante todo, es hacer ver, y por decir así, tocar con el dedo las cosas, procurar la sensación de ellas, imprimir en el espíritu el relieve, la imagen del país y de las sociedades; aspira á hacer que se vea ante los ojos lo que se describe, á que en las pinturas y retratos revivan los tipos y los paisajes, á que tenga el atractivo de una narración de viaje; quiere que se conozca de un país, no unos cuantos nombres y cifras, sino la vida y los aspectos reales.
Vergara y Velasco pretende armonizar integralmente la forma y la visión amplia y variada de la multiplicidad de aspectos de Colombia, que son dignos de ser conocidos y estudiados, que abarcan tanto lo geográfico como el vastísimo campo de lo histórico, lo cultural, lo social y lo humano.

Sorprenden la amplia y fundamentada documentación que tiene el autor, su conocimiento del país y de quienes habían escrito sobre él. En la sección dedicada a la historia de la exploración del país desde el «descubrimiento» se presenta una sustanciosa exposición metodológica y de fuentes cuya parte relativa a la época republicana, la más usada por Vergara, transcribimos:

Además de Codazzi, otros exploradores extranjeros han visitado nuestro territorio, pero la obra que ejecutaron no es igual. Entre los que realmente hicieron progresar nuestra geografía, debemos citar á Boussingault y á Reiss y Stübel, que exploran los Andes de Cundinamarca al Ecuador por el Tolima y el Cauca; á Hettner, que hace lo propio de Antioquia á la frontera venezolana por Cundinamarca, Boyacá y Santander; á Sievers, que visita la región de la Sierra Nevada de Santa Marta y a los valles de Cúcuta; á Greife, Shenck y Stainhel, que recorren los Andes antioqueños; á los dos White, que exploran el Chocó; á Simonds, que levantó por cuenta del Gobierno las cartas corográficas de Bolívar y Magdalena.
A Crevaux, que siguió las huellas de los misioneros peninsulares en las desiertas comarcas orientales; á Wiener, que realizó igual labor más al Sur; a los geógrafos brasileros que nos han hecho conocer el Amazonas y parte de sus afluentes; a West y Gilbert, que estudian el Magdalena; a las comisiones científicas (Bonaparte Wyse) de la Empresa del Canal interoceánico, que conquistaron para la ciencia el Darién y la región del Chiriquí; a los ingenieros del ferrocarril intercontinental, que pasaron su nivel de la frontera del Ecuador a Cartagena; a los dos Reclus (Elisée y Armand), que visitaron la Sierra Nevada y el Darién, y, en fin, a los marinos ingleses que delinean de manera definitiva el trazo del litoral.
Entre los que sólo recogieron impresiones y redactaron viajes anecdóticos sin verdadero valor científico pero útiles para la geografía descriptiva, están Gaje, el Conde de Gabriac, Vigne, Safray, Andrée, Cermoise, Estrifleur, Chanfanjon, Brisson, Monnier, De Brettes, D´Espagnate, etc. A estos nombres deben unirse los de muchos notables ingenieros y escritores colombianos y extranjeros que han recorrido territorio en busca de minas, ahora encargados del trazo de caminos, vías navegables, ferrocarriles y fronteras, ora en los Estados Mayores de ejércitos en campaña, ora levantando planos de haciendas y tierras baldías, y entre ellos Nieto París, González Vásquez, Ferreira, Ramos, Sosa, Liévano, etc.
Tampoco debemos olvidar á los constructores de líneas telegráficas, quienes materialmente han medido muchos miles de kilómetros de caminos, aun cuando por desgracia no siempre con exactitud.

Gracias a lo anterior, Vergara y Velasco logra informar de manera seria y variada acerca de diversos aspectos; elige las citas con acertado criterio para darle al lector perspectivas y puntos de vista diferentes. Los apartes citados ilustran y estructuran la obra cuyo eje conductor es el recorrido detallado a través de todo el territorio colombiano, cumpliendo con una de las intenciones primordiales del autor: describir con lujo de detalles cada uno de los aspectos relativos a la gran diversidad geográfica, origen de la riqueza de la fauna y la flora; la variedad de razas, tipos de sociedad y costumbres; la complejidad del pasado histórico y cultural, de la política y la economía del país.

La detallada descripción está fundamentada en experiencias personales del autor, como de las visiones de colonos y científicos del siglo XIX, expresadas a través de perspectivas diversas, que enriquecen el panorama que nos va mostrando Vergara y Velasco, son testimonios invaluables para reflexionar acerca de lo que ha sido el país, de lo que hemos hecho con sus recursos, y de lo que hemos perdido o ganado en el correr de los años.

Gracias a las descripciones de las montañas, ríos, llanos y valles, de las islas, de la mesa Andina, de la depresión central, de la región atlántica, de las zonas desiertas, del istmo de Panamá y de muchas otras regiones de Colombia, es posible constatar los profundos cambios, el deterioro irreversible y la destrucción que ha sufrido la naturaleza tras 109 años de publicada la obra.

La metodología de carácter científico y el detalle en la presentación de los datos que componen esta obra es uno de los factores que le permiten pervivir, a pesar de que gran parte de los datos ha sufrido profundos cambios en épocas recientes.

La obra consta de tres volúmenes, distribuidos de la siguiente manera:
El Volumen I, denominado Geografía General, consta de varias subsecciones. En la primera, llamada territorio, se hace una descripción muy precisa del país, comenzando por la historia del nombre, desde la formación de la Nueva Granada hasta la constitución de 1886 que modificó el nombre de la nación, llamándose de ese año en adelante Colombia. En la segunda sección, el autor continúa la delimitación de la República, describiendo cada una de sus fronteras con especial atención en los límites naturales y las coordenadas geoespaciales referidas al meridiano de Greenwich. A partir de los datos mencionados hace una aproximación al perímetro del país, dedica un espacio a las rutas de los conquistadores y desarrolla las temáticas relacionadas con kilometría, el litoral, las fronteras, el relieve, la geología y los ríos de Colombia.

El segundo Volumen ostenta la misma estructura capitular del primero, aunque los contenidos difieren. En el primer capítulo se abordan los temas de climatología, flora y fauna, y aspecto físico, para luego dejar sentada una propuesta respecto de la división natural del territorio de la República. El capítulo II está dedicado a la capacidad productora del suelo, fundamento del desarrollo económico del país en la agricultura, la ganadería, la minería y la industria. Es muy importante destacar que el autor presenta el estudio anterior destacando las características geográficas particulares de cada una de las regiones. Es evidente que el autor muestra un gran interés por los caminos de penetración en cada una de las regiones, a lo que dedica una buena parte de este capítulo.

En el tercer volumen se muestra una descripción de los caminos de Colombia, análisis presentado teniendo en cuenta las siguientes regiones: la mesa Andina, la depresión central, las montañas de Sumapaz, la región atlántica, las zonas desiertas, Panamá y los recorridos de los ferrocarriles y el telégrafo, al tiempo que se presenta un análisis del país desde los conceptos de demografía, comercio, organización política, y etnografía. El capítulo tercero y cuarto de la obra, llamados Historia y Geografía militar, presenta el capítulo III que se denomina Historia, dividida en épocas así: los orígenes, la colonia y la nacionalidad, y el capítulo IV denominado geografía militar.

Teniendo en cuenta la forma tan detallada como Vergara y Velasco hace la descripción geográfica de la cada una de las regiones del país, resaltaré a contiunación algunos aspectos generales que muestren la dimensión de la obra.

Teniendo en cuenta el sentimiento nacionalista del autor, es preciso comenzar destacando que para Vergara y Velasco la posición geográfica del país es excepcional. Al respecto, hace notar dos aspectos: de un lado, durante la guerra de la independencia esa posición le dio un valor estratégico de primer orden; y de otro, dicha posición le aseguraría un papel esencial en el futuro como sitio de paso entre los dos océanos. El autor comparte lo siguiente con Eliseo Recluse

Como país de asiento para los colonos de toda raza, el territorio de Colombia presenta ventajas excepcionales. Del mar a la cumbre de las montañas ofrece el regular escalonamiento de todos los climas: calor, temperatura moderada, frio, combinados según la exposición, con diversos grados de sequia o húmeda; pero en tanto que en otras repúblicas de América el paso de clima a clima se hace bruscamente y como de un salto de tierra ardiente a la tierra fría, y que la zona templada, la más favorable al hombre y a sus cultivos, está representada por estrechas franjas de territorio, Colombia, singularmente privilegiada, prolonga sus montes y antemontes a gran distancia del núcleo central, y las regiones cuyo clima puede compararse al de la Europa occidental por la temperatura, ocupan una extensión considerable, bastante crecida para sustentar los habitantes por decenas de millones. Con excepción del grupo montañoso de Santamarta, las serranías colombianas se ramifican de tal modo, en abanico, hacia el norte y el noreste; que encierran tierras de labor en todos los escalones, bajo todas las latitudes de la comarca.
Luego, concluye lo siguiente:

Colombia estaría, pues, lista para recibir inmigrantes por millones, si tuviera caminos accesibles del mar hacia las zonas desiertas o apenas pobladas de las áreas templadas y frías; paro hasta la fecha Colombia ha tenido la suerte de crecer en población y desarrollar sus recursos mucho mas por su propio fondo que por el auxilio de los extranjeros.

Siguiendo por la línea de la posición estratégica del país, destacándose el hecho de que en toda su obra Vergara y Velasco se esfuerza por enfatizar la distancia que separa su «nueva» geografía, «descripción pintoresca y científica en la que todo vive» de la geografía tradicional que solo muestra datos, en el aparte de la nueva geografía de Colombia, que Vergara y Velasco dedica al litoral, hace una descripción muy precisa de las dos costas y destaca en ella la posición del archipiélago de San Andrés y Providencia (San Andrés, Santa Catalina, Providencia, y numerosos cayos e islotes), importante por su posición estratégica y sus productos, y en el cual solo se habla inglés, por abra de nuestra incuria. Afirma Vergara y Velasco: [San Andrés y Providencia] será prenda de gran valor el día en que la república posea marina de guerra». Vergara hace notar la complejidad de estudiar el litoral colombiano debido a su configuración, sus condiciones climáticas y su falta de islas, siendo esto un punto a favor del impulso de una marina importante como las de Chile o Brasil.

Usando la metáfora de la inundación del territorio, Vergara y Velasco hace un análisis profundo del relieve nacional. Destaca los Andes por el enorme espacio que ocupan en Colombia (320.000 km) y los compara con los Alpes suizos, afirmando que los primeros son ocho veces más grandes que los segundos. Los Andes están formados por una serie de grandes cimas que llama cordilleras; en palabras de Verga y Velasco, estas últimas son «pliegues de atormentadas estratas (suelos densos presentan bajos factores de concentración), de los que unos recorren todo el sistema, en tanto que otros apenas alteran una parte de él o no tienen sino reducidas dimensiones, lo que dio campo a la surreccion de altos topes aplanados o al colmataje de cuencas interiores así transformados en altas llanuras o altiplanicies».. Vergara y Velasco

En conformidad con lo anterior, Vergara y Velasco también afirma que los Andes colombianos son tan irregulares en su régimen como en su construcción geognóstica, hasta el punto en que afirma lo siguiente: «no hay en el mundo otro territorio cuya topografía haya sido tan influida por las acciones de las fuerzas del planeta». Sus pendientes, sus flancos escabrosos y la abundancia de hondonadas, gargantas y precipicios dificulta la construcción de vías de comunicación adecuadas, elementos indispensables para explotar los veneros (fuente natural de agua que brota de la tierra o entre las rocas) que guardan sus entrañas. Dicho esto, Vergara y Velasco divide los Andes colombianos en tres cordilleras; Cordillera del Chocó, o Cordillera occidental; Cordillera del Quindío, o Cordillera central; y cordillera del Sumapaz, o Cordillera oriental. Además de lo anterior, Vergara y Velasco hace una descripción de lo que denomina los montes del Caribe, que comprenden las serranías de Panamá y Baudó, los montes centrales de Bolívar, la sierra nevada de Santa Marta y las sierras Guajiras.

En este tema del relieve es importante destacar que la parte central de la costa atlántica, a pesar de ser un paisaje cenagoso y sólo en parte fértil, tiene «en justa compensación en sus extremos los montes de María y la sierra de Santamarta: es un pequeño mundo alzado á las puertas de la Patria cuyos tesoros y belleza exhibe agrupados en mínima superficie». A partir del contraste entre llanura y elevación, el relieve poco elevado de los Montes de María «visto de la llanura de Cereté parece no existir y las pequeñas colinas que allí surgen destacadas adquieren apariencia de crecidas cumbres» (Vergara y Velasco, 1892, p.166).

La diferencia entre las llanura atlántica y oriental reside en el hecho de que la primera se integra al relieve andino, mientras que la segunda no por cuanto es absoluta, imposible de integrar en cualquier relieve. Vergara y Velasco es quien después formulará con más claridad aquello que el mapa de Casanare de Codazzi y los mapas generales elaborados a base de su cartografía ya mostraban: su doble división del espacio de la nación en un centro con una especie de semiperiferia, subsumidos en el relieve andino, y la periferia oriental, respectivamente. Para cimentar la construcción de esa topografía nacional como relieve constituido en superficie, que incluiría partes de la periferia. Para efectuar una exclusión más clara de su periferia oriental, Vergara decide incluso acabar con la terminología geográfica en uso hasta entonces:

No existen las tan decantadas cordilleras; el suelo colombiano se divide naturalmente en dos porciones: la occidental ó montañosa, y la oriental ó llana. En la montañosa las serranías forman dos grupos principales separados por el amplio valle del Magdalena que en su parte baja se confunde con la cuarta área de esta mitad ó sea la llanura atlántica, cuyo carácter principal consiste en lo variado del relieve de su suelo, que encierra macizos aislados, planicies bajas y mesas de mayor altura: además, completan esta mitad montañosa el litoral del Chocó y la faja del istmo (Vergara y Velasco, 1892, p. 3).

Datos importantes como la densidad demográfica (cinco millones de habitantes aproximadamente) y la gran diversidad de razas y culturas se unen al estudio realizado por Vergara y Velasco. En cuanto al problema de la relación entre los seres humanos y la naturaleza, el autor dedica su tiempoal estudio de «la influencia del medio en que vive un pueblo sobre el progreso de sus habitantes» quienes constituyen casi un añadido, o en el mejor de los casos un agente más del modelado del terreno. Para él, como está en el epígrafe de una edición posterior, «el suelo que soporta a las naciones impone a estas huella indeleble». Es en ese sentido en que se lo puede considerar un geógrafo determinista.

Relacionando la geografía del país con sus gentes, Vergara manifiesta lo siguiente:

Mirada en su conjunto, Colombia se divide en montes y llanuras, en tierras altas y bajas, en regiones marítimas y continentales, en zonas tropicales y subtropicales, en comarcas agrícolas, ganaderas, mineras é industriales, es decir, presenta un resumen del globo entero, lo que ha sido quizás una de las causas de su atraso, pues como lo ha observado un notable naturalista sueco, esas variedades cuando se mezclan y alternan en corto espacio, dificultan la explotación en grande escala […] Consecuencia de semejantes condiciones es la lentitud del progreso; pero también ese progreso, una vez cumplido, promete resultados de tal magnitud, que la imaginación, deslumbrada, no puede calcular. (Vergara y Velasco 1974, p. 765).

El comercio, factor de desarrollo, se fundamentó en la explotación de los recursos naturales, especialmente la flora y la fauna, a lo que Vergara y Velasco muestra cómo los comerciantes españoles extrajeron de los territorios de la Nueva Granada carey y cueros que para 1721 constituían mercancías altamente apreciadas en la feria de Portobelo en España. Entre 1835 y 1890 se exportaron águilas, carey, aves vivas, aves disecadas, camarones, caracoles, concha y cal de nácar; cueros de caimán, de puma, de jaguar; insectos, ostiones, patos, perlas, tortugas y sus caparazones, objetos para colecciones de los naturalistas.

Hacia finales del siglo XIX —en pleno período republicano— se intensificó la economía extractiva, ya que la industrialización creciente en Europa y los Estados Unidos creó demanda para nuevas materias primas y productos. La extracción y exportación de fauna aumentó progresivamente a lo largo de ese siglo hasta alcanzar un tope histórico de variedad y cantidad. Según Vergara y Velasco (1892), los productos naturales pasaron a constituir un 30% del total de las exportaciones, concentradas hasta el momento en el oro, contribuyendo a que la economía fluctuara ante la demanda cambiante de nuevos productos naturales. Esto es, se presentaba un auge repentino y al cabo de poco tiempo los recursos se agotaban por causa de la extracción exhaustiva y destructora, o su calidad decaía a tal punto que quienes los compraban buscaban otras fuentes o eran reemplazados por un sucedáneo. Este fue el caso de las pieles grandes, las plumas de garza o los insectos, productos que para 1870 proveyeron más de la tercera parte de las exportaciones colombianas. De esta manera, la fauna se hizo parte de la lógica irracional de las bonanzas que perdura hasta hoy.

La novedad más importante de Nueva Geografía de Colombia en relación con las obras anteriores radica sin duda en la adopción del «moderno» sistema de regiones naturales:

No sigo fórmulas envejecidas y falsas, no describo á Colombia siguiendo divisiones políticas que dependen del capricho de los hombres y a menudo rompen y mezclan las grandes regiones naturales: éstas, y sólo éstas, creadas por quien no está sujeto á los vaivenes del mundo, serán la base del trabajo, que así tendrá la ventaja de no envejecer al menor cambio administrativo; corregido un cuadro el libro queda de nuevo al corriente, puesto que las grandes modificaciones del terreno requieren siglos para hacerse sensibles.

El asunto de las regiones es ciertamente importante. En él se concentran hasta la confusión sus convicciones científicas, políticas y religiosas. Su esfuerzo consistió precisamente en tratar de hacerlas encajar, configurando un discurso que les diera cohesión y sentido.

El tema fue tratado en varios lugares y se pueden encontrar algunas variantes de una versión a otra que no vienen al caso. Basta referirse a un escrito de prensa titulado División territorial, en el que la dimensión política y religiosa de la propuesta geográfica de Vergara y Velasco se hace especialmente nítida:

Nacido en las vegas del risueño Cauca y educado bajo la influencia nefasta de la autonomía de las secciones territoriales en que en mala hora se dividiera un tiempo el país, no podría negar que por algunos años sufrí también el fatal error, causa de la ruina de la Nación, de anteponer los intereses y el cariño que profesaba al Estado natal al que debía por conciencia y legalmente á la patria colombiana. Por fortuna mi afición al estudio de la geografía de Colombia rompió la venda que me cegaba, y desde hace muchos años he protestado siempre, no sólo contra la federación en general, sino también contra los límites absurdos de las circunscripciones políticas que rompen la unidad de las zonas geográficas, indicadas por Dios mismo é impiden así el verdadero y pronto progreso de aquellas.” (Vergara y Velasco “división territorial”)

Colombia, aunque «unitaria en la forma» desde la última Constitución, seguía siendo para Vergara «federalista en el fondo» debido a que las «extravagantes» fronteras vigentes de los Departamentos rompían por completo «los límites naturales de las diversas regiones geográficas”, lo cual favorecía los altercados y terminaba por beneficiar al gamonalismo, “causa eterna de la ruina del país» Según Vergara, «conservar la actual división territorial del país» equivalía a «conservar latente la federación».( Vergara y Velasco, “División Territorial”)

La «idea salvadora» de Vergara, entonces, consiste en reemplazar los nueve departamentos existentes por veintiséis nuevas «provincias geográficas» definidas con base en las «leyes geológicas de la división del territorio». Debe hacerse «tábula rasa»; las medias tintas son inútiles; la República debe ser «fundida en nuevo molde». La división propuesta por Vergara, a grandes rasgos, es la siguiente:

“Catatumbo, capital Ocaña; Zulia, capital Pamplona; Paturia, capital Bucaramanga; Angostura, capital Puerto Berrío; Saravita, capital Socorro; Chicamocha, capital Sogamoso; Funza, capital Chapinero; Muzo, capital Honda; Quindío, capital Ibagué; Saldaña, capital Guamo; Tierra Adentro, capital Neiva; Tenza, capital Gachetá; Casanare, capital Nunchía; Chiriquí, capital David; Veraguas, capital Santiago; Istmo, capital Panamá. /Corregimientos. San Andrés, Bocas del Toro, Darién, Balboa, Goajira, los Llanos y Caquetá.

Según Vergara, su sistema de división tiene la ventaja fundamental de hacer más fácil y efectiva la «acción civilizadora» del gobierno central que a su vez debe convertirse en un ente «regulador e impulsador» encargado sobretodo de mantener bien enlazadas las provincias entre sí, a la vez que respeta en todo caso los límites naturales dispuestos por Dios. Tiene también la virtud de «confundir en cada una de las nuevas provincias todos los climas y producciones», lo que asegura el progreso equitativo de todas. Los nombres de las nuevas provincias son tomados de los accidentes del terreno, lo que contribuye a «borrar de la memoria del pueblo las odiosas demarcaciones en mala hora establecidas». Además, el buen trazo de la división deja a cada provincia un área casi desierta disponible para dicha acción. Con ello cesarían los viejos celos y los odios regionales, se le podría punto final al gamonalismo, y la paz, el progreso y el bien común estarían asegurados, «así costare sangre» (Nueva Geografía de Colombia).

Como se anotó al comienzo, el libro de Vergara y Velasco es una obra muy valiosa porque a través de sus textos es posible conocer muchos aspectos esenciales —y bastante desconocidos— de Colombia.

2/15/2010

HERMENEUTICA

LA COMPRENSION DE LO SOCIAL
(Horizonte hermenéutico de las ciencias sociales)

La hermenéutica significa traducción, explicación, expresión o interpretación que permite la comprensión; se refiere a la interpretación de un texto, Con Schleiermacher (Filósofo alemán), la hermenéutica cobra plena relevancia filosófica, y comienza a aparecer como una teoría general de la interpretación y la compresión. Propone que los datos históricos y filológicos sean únicamente el punto de partida de la comprensión y la interpretación, que al reconstruir la génesis del texto se genere una identificación con el autor que exceda el mero entendimiento de textos, sino que haya una comprensión del todo, Gadamer señala que al interpretar un texto se está actualizando un proyecto, replanteable continuamente en base a lo que resulte de indagaciones posteriores en el texto.

Mientras que las ciencias naturales buscan explicar y controlar las leyes del mundo físico mediante procesos estructurados en forma rígida, normativa o como un canon llamado "métodos cuantitativos" que tiene su fundamento en la filosofía positivista, las ciencias sociales buscan interpretar y comprender los motivos internos de la acción humana, mediante procesos libres, no estructurados, sino sistematizados, a los que inapropiadamente se les llama "métodos cualitativos", por la resonancia positivista, pudiendo llamarse "procesos cualitativos", que han dado origen a diversos enfoques hermenéuticos como el fenomenológico, de Dasein, de la comprensión del sentido, el neokantiano, el lingüístico, etc., que tienen su fuente en la filosofía humanista, y que han facilitado el estudio de los hechos históricos, sociales y psicológicos del ser humano, soslayados en un tiempo por los métodos positivistas.
Estos "procesos cualitativos", que se preguntan ¿cómo se interpretan los motivos de la acción humana? y ¿cómo se comprende lo interno y subjetivo del hombre?, han dado respuesta a las cuestiones fundamentales referidas al origen y sentido de la comprensión humana, las cuales han tenido un desarrollo intelectual importante desde el siglo XIX, a raíz de la complejidad que caracteriza a la sociedad postindustrial, lo que ha dado origen a diversas escuelas y corrientes hermenéuticas como son: a) Las ciencias del espíritu de Wilhelm Dilthey, b) La Sociología Comprensiva de Max Weber, c) La Formación de Conceptos y teoría de las Ciencias Sociales de Alfred Schütz, d) El Lenguaje como Medio de la Experiencia Hermenéutica de Hans-Georg Gadamer, e) La filosofía del Lenguaje de Ludwig Wittgenstein y f) La Intencionalidad y Explicación Teleológica de Henrik von Wright, que constituyen hoy en día los pilares de la interpretación y comprensión hermenéutica, como procesos cualitativos que pueden constituir una base para la investigación.
La auto comprensión crítica de la sociedad nos revela que el conocimiento esta vinculado a la praxis social a la acción, “la relación de la teoría con el ámbito de las prácticas sociales, en el plano teórico, se construyen métodos, conceptos e imágenes que vuelven al mundo de la práctica proyectando en él la lógica lineal y la coherencia que solo es posible allí donde el pensamiento cree que ha sido capaz de abstraerse de las filiaciones, pertenecías e ampliaciones que influyen en él” de este modo, la comprensión del conocimiento como acción social orientada reconoce en si el sentido que le confiere el interés de la acción cognitiva.
Un concepto importante a analizar es el concepto de la objetividad de los científicos sociales, es una opinión generalizada entre los estudiantes de sociología de que la objetividad en las ciencias sociales no es posible o que no existe. El texto del profesor José Darío Herrera, nos muestra de que no solo es posible sino que es necesario y de gran valor la búsqueda de la objetividad del conocimiento acerca del mundo social en donde es muy importante mejorar la comunicabilidad de las diferentes disciplinas y el mundo de la práctica. Primero argumentare porque es posible la objetividad, creo que antes que nada para que sea posible uno tiene que creer en ella, pero la objetividad no es como Dios, no existe de modo trascendental o de modo independiente a nosotros. La objetividad, como la entiendo es la construcción intersubjetiva de la veracidad de un conocimiento. De alguna manera se sustenta en la creencia, pero estamos hablando de ciencia, esta creencia en la verdad de un conocimiento tiene que estar sustentada de una manera especial, esto es, racionalmente. Por ejemplo si alguien afirma que el sistema capitalista es alienante, tiene que añadir a continuación las razones, o sea los argumentos por los cuales afirma lo que afirma. Tal sentencia, entonces tiene que recorrer un largo camino para llegar a la meta de la objetividad cognoscitiva, que implica luchas intelectuales, y cuando un número relativamente grande de intelectuales cree que el sistema capitalista es alienante, estamos cerca de tener un conocimiento objetivo de la realidad. Claro está que este tipo de objetividad es frágil, ya que depende de la subjetividad, de los sujetos, pero siempre en plural, depende de un colectivo, un grupo, pero siempre aparecerá un otro que cuestione ese conocimiento objetivo, acusando precisamente de que no es objetivo ese conocimiento, siempre habrá alguien que opine que afirmar que el sistema capitalista es alienante está distorsionado ideológicamente, por tanto la Objetividad en las ciencias sociales implica una lucha intelectual por adquirir el status de objetividad.
La objetividad no tiene que estar vinculado necesariamente a una verdad absoluta, de hecho la ciencia misma pone en tela de juicio esa existencia. Además la cuestión de la verdad está un poco lejos del saber científico. Hasta sería errado decir que nos manejamos con verdades relativas, más bien creemos que existen niveles de objetividad, que están mas vinculado con la mayor o menor facticidad de un conocimiento.
Estoy de acuerdo en que sin criterios de objetividad mínimos no habría posibilidad de ciencia alguna. Desde el momento en que se empieza a comunicar un conocimiento, se está apelando a ciertos criterios de objetividad para que otra persona, a través del entendimiento, llegue por así decirlo no solo a comprender lo que se dice sino que llegue a aceptar un conocimiento como real. Una realidad que siempre será provisoria, ya que así son las reglas de juego en la ciencia, a diferencia de una creencia o convicción política. Como ejemplo podemos citar que uno de los problemas del marxismo, es que confunden el conocimiento científico con las convicciones políticas, no decimos que estén desligadas, pero cada una de ellas tiene reglas que son algo diferentes, podemos también ver que tantos en las religiones como en los discursos políticos es inevitable establecer ciertos dogmas relativamente incuestionables, en la ciencia no es así, precisamente porque el conocimiento científico tiene que ser un conocimiento con cierto nivel de objetividad que tiene que evitar cualquier tipo de dogmatismo, y por eso mismo tiene que estar abierto al debate igualitario y democrático.
Otro elemento importante es la flexibilidad teniendo en cuenta la afirmación de Bourdieu cuando utiliza la expresión "objetivación del sujeto objetivante", focalizándose en la posibilidad del científico de objetivar su propia práctica mediante la realización de una vigilancia epistemológica constante sobre su labor como investigador, controlando especialmente el inconsciente colectivo inscrito en las categorías del entendimiento científico. Esta nueva perspectiva del concepto, que contiene tres dimensiones, se liga a la posición del analista en el campo científico o académico, se vincula con la idea de epistemocentrismo, y con su modo de relación con ese objeto de conocimiento. Entonces, la reflexividad es entendida también como la necesidad de un retorno sobre el propio investigador y su universo de producción, siendo esta reflexión un proceso indispensable para la creación de conocimiento dentro de las ciencias sociales.

Hermenéutica, sabemos, es el arte de la interpretación. Pero, qué es una interpretación “diatópica”? Para ello recordemos que la hermenéutica es el arte de comprender al otro, y para ello, de interpretarlo, decodificando el sentido de sus actos y de sus creaciones para recodificarlos en un registro propio. Este es un proceso muy complejo puesto que nosotros no podemos dejar de lado nuestro topo cultural y transportarnos completamente en el topos de la cultura del otro. El intento de colocarnos en el punto de vista del otro parece ser, de entrada, un intento fallido. La hermenéutica diatópica es justamente la apuesta por hacer de este intento, una tarea aunque inconclusa por definición con sentido. “... Comprender determinada cultura a partir de los topos de otra cultura es una tarea muy difícil y, para algunos, imposible. Partiendo del presupuesto que no es una tarea imposible, es importante para llevarla a cabo, una hermenéutica diatópica, un procedimiento hermenéutico adecuado para guiarnos en las dificultades a ser enfrentadas, aunque no para superarlas enteramente.
El punto de partida es el reconocimiento mutuo del carácter incompleto y finito de nuestras comprensiones culturales del mundo. Este es el punto de partida del diálogo. No hay diálogo si no hay primero una toma de distancia crítica del propio punto de vista. Autoreflexión y diálogo son dos caras de la misma moneda. Por eso es muy importante que cuando hablemos de educación intercultural insistamos en la necesidad de incorporar en ella la formación de la conciencia crítica, autocrítica, la capacidad para la autoreflexión de lo propio como punto de partida para la valoración de lo ajeno. Este es hay que decirlo uno de los grandes aportes de la modernidad occidental, pero sólo en el plano del pensamiento, no así en el plano de la historia.
La hermenéutica diatópica parte pues del presupuesto de que no hay interpretaciones acabadas, de que no hay culturas completas y de que todas las interpretaciones culturales de la dignidad humana son incompletas y finitas. Pero “tal incompletud no es visible desde el interior de las culturas” Para hacerla visible hay que vernos desde la mirada del otro. Esta es la apuesta de la hermenéutica diatópica. Visualizar nuestras propias ideas y convicciones desde las ideas y convicciones del otro, observarnos desde su mirada. Esto nos proporciona la posibilidad de ver no sólo la incompletud sino también el carácter no evidente de nuestras evidencias. De allí que en los intercambios y diálogos interculturales experimentamos frecuentemente la necesidad de explicar o de justificar ideas o acciones que en nuestra cultura son evidentes o de sentido común, El objetivo de la hermenéutica diatópica dice Boaventura de Sousa no es, alcanzar la completud, sino, por el contrario, ampliar al máximo la conciencia de incompletud mutua por intermedio de un diálogo que se desarrolla, por así decir, con un pie en una cultura y el otro en otra cultura. En esto reside su carácter diatópico “
Es cierto y nosotros somos los primeros en decirlo que para que el diálogo intercultural sea una posibilidad real hay que empezar por crear dialógicamente las condiciones que los hagan posible. Pero también es cierto que tenemos que esclarecer conceptualmente de manera anticipada qué es lo que queremos crear. En este sentido el aporte de la hermenéutica filosófica a la renovación de la teoría clásica de los derechos humanos podría ser fundamental. El camino está trazado, no concluido.

A manera de conclusión podríamos afirmar que La ciencias sociales modernas, intenta trascender las posibilidades y las limitaciones de la conciencia histórica moderna, que cuanto menos relativista es un científico social, mas cree esa persona en el progreso de la ciencia, así espera que sus resultados sean reelaborados, mejorados o perfeccionados en el futuro, que todo científico social, tiene que tratar con su espiral hermenéutica, un científico social regresa a la misma cuestión o problema una y otra vez, comprendiendo algo un poco más, comprendiéndolo de un modo distinto, pero siempre consciente de que no se llega a alcanzar la comprensión, ¿Cuál es el límite?, el buen juicio del científico social. La verdad no es meramente teórica. Es también práctica. Sin embargo nunca es pragmática. La verdad puede considerarse como absoluta, como perenne, y también como histórica, pero es siempre subjetiva en el sentido que tiene impacto sobre nuestra experiencia.



2/08/2010

APROXIMACIONES PEDAGOGICAS

APROXIMACIONES DE PEDAGOGÍA

“No es suficiente enseñar a los hombres una especialidad. Con ello se convierten en algo así como en máquinas utilizables, pero no en individuos válidos. Para ser un individuo válido el hombre debe sentir intensamente aquello a lo que puede aspirar, tiene que recibir un sentimiento vivo de lo bello y de lo moralmente bueno... para que exista una educación válida es necesario que se desarrolle el pensamiento crítico e independiente de los jóvenes... La enseñanza debe ser tal que pueda recibirse como el mejor regalo y no como una amarga obligación.” Albert Einstein

Un gran dilema al que nos enfrentamos los investigadores en educación es resolver esa gran discusión que se ha presentado a lo largo de la historia sobre que tiene que ver la pedagogía con la educación, la enseñanza, el aprendizaje y la didáctica, como se integran estos conceptos en una disciplina, y cuáles son las funciones o diferenciar de una persona que investiga en educación y una persona que tiene como oficio enseñar, por que se ha hecho necesario redefinir el concepto de pedagogía.
Realmente se hace necesario redefinir estos conceptos ante los cambios impuestos por la alta tecnificación, que han hecho una sociedad cada vez más abierta y diversificada que hace indispensable observar en qué medida se ven alteradas las tradiciones y los valores que dan perfil a las culturas. Lograr la convivencia de valores y principios humanitarios con las nuevas líneas de interacción planteadas por el postmodernismo, es el reto de cualquier trabajo formativo que pretenda incidir en lo cultural. Al respecto, María Del Pilar Anaya Ávila (2005) afirma “la educación tiene ante sí el gran compromiso de acoplar la pedagogía al signo de los tiempos, de desarrollar su filosofía dentro de un marco social de creciente complejidad”, se complejiza aun mas para la Pedagogía, para la Educación para los procesos de Enseñanza-aprendizaje y para la didáctica; dado que el saber ha cambiado su naturaleza y lejos de ser absoluto o constante se caracteriza principalmente por su inestabilidad y complejidad en los procesos que le dan lugar.
El saber se volvió determinante en la competencia mundial por el poder, dominar la información es ser poseedor del control del poder, en el ámbito educativo el saber se cuantifica a través de pruebas que estandarizan el pensamiento, los resultados de las mismas son utilizados para determinar el éxito o fracaso escolar en casi todos los niveles, son conceptos y procesos que en este mundo globalizado en el que se habla de mundialización, principios éticos, teorías políticas, tratados e intercambios, se hacen necesario romper con esos viejos paradigmas y revaluar los conceptos de Enseñanza ,Aprendizaje, Educación Pedagogía y Didáctica, para ir más allá de ese acto educativo y revalorar los horizontes de la Pedagogía, que no es más que “El Como se Enseña”, es por esto que si queremos hablar de pedagogía no la podemos desligar de la “Educación”, como procesos que han tomado diferentes rumbos, de acuerdo a diferentes aspectos como lo social, lo político, lo económico y lo cultural.
Otro aspecto muy importante a tener en cuenta, es preguntándonos por los fines de la pedagogía, es el relacionado a la problemática de la Enseñanza- aprendizaje y en particular a la forma por la cual cada individuo aprende, muchos investigadores de la educación coinciden en apuntar que las personas poseen diferentes estilos de aprendizaje, y estos son, en definitiva, los responsables de las diversas formas de acción de los estudiantes ante el aprendizaje. A la importancia de considerar los estilos de aprendizaje como punto de partida en el diseño, ejecución y control del proceso de enseñanza- aprendizaje en el marco de la propia psicología educativa y la didáctica en general, es en sí, lo que concierne principalmente a la labor docente. La investigación sobre los estilos cognitivos ha tenido gran importancia para la metodología, al brindar evidencias que sugieren que el acomodar los métodos de enseñanza a los estilos preferidos de los estudiantes, puede traer consigo una mayor satisfacción de éstos y también una mejora en los resultados académicos. Con esto queda postulado que los profesores pueden ayudar a sus estudiantes concibiendo una instrucción que responda a las necesidades de la persona con diferentes preferencias estilísticas y enseñándoles, a la vez, cómo mejorar sus estrategias de aprendizaje constantemente.
Es en este momento donde iniciamos la discusión, y al igual que Josefina Quintero nos preguntamos; O se es maestro, o se es investigador, o se es investigador y maestro, o se es maestro investigador. Un primer punto por aclarar es el relacionado con la diferencia de aquellos que se dedican a la investigación educativa, pedagógica o didáctica, de aquellos que se dedican a la innovación, a la creación de teoría y a la solución de problemas. De Tezanos contribuye a aclarar este debate con la siguiente afirmación: “Los que tengan como oficio la investigación tendrán como propósito el explicar, analizar, e interpretar los procesos que dan cuenta de lo educativo, lo pedagógico o lo didáctico.” Al analizar e interpretar estos procesos, el maestro contribuye a la producción de conocimiento. “Los que tengan como oficio el enseñar, su camino innovativo contribuye, en el ámbito de lo pedagógico o lo didáctico, a la construcción de saber pedagógico. Este punto marca el límite y las distinciones entre los dos oficios: el de investigar y el de enseñar”.
La Educación ha tenido muchos cambios en la contemporaneidad, esto ha traído como consecuencia cuestionar el ¿Cómo se Enseña? Se han roto viejos paradigmas en cuanto al saber científico y por supuesto de que manera ese saber hace parte de la pedagogía. Son muchas las causas que han hecho que se redefinan estos conceptos, hoy se habla de aparición de nuevas culturas, la escuela en otros espacios, el reordenamiento de nuevas sociedades emergentes que con sus prácticas educativas y políticas diversas han distorsionado el proceso educativo, volviéndolo un instrumento para pretensiones de unos pocos.
Con todas estas variables que introducen a la pedagogía en el mundo de la complejidad, y de las cuales en su gran mayoría no han sido resueltas o no tienen claridad entre las diferentes disciplinas, muchos autores contemporáneos se atreven a afirmas que el mundo de la educación entro en crisis, ya que la estructura tradicional o formal en la que se inspiro la escuela “NO RESPONDIO”, a los nuevos retos que pretenden las políticas educativas, estas usan otras maneras que buscan la manipulación del conocimiento, equilibrándolo, dando opciones, usando tecnologías , llegando espacios donde las políticas no pueden ser iguales debido a su cultura debido a la diversidad y potencial que existe en nuestro territorio, y sobre todo que los investigadores en pedagogía y los maestros no han encontrado un lenguaje común en donde confluyan sus teoría y sus prácticas pedagógicas.
Uno de los problemas fundamentales de la educación es que se sigue con la idea obtusa de que su principal función es transmitir conocimientos, preguntas y respuestas correctas, más que asegurar la comprensión y aplicación o uso activo del conocimiento, ha crecido de modo desmedido una tendencia de los educadores a sobrevalorar el fenómeno del aprendizaje, y ello ha provocado una serie de problemáticas, tanto en la actualización de los recursos docentes, como en la metodología didáctica a implementar en las aulas escolares. El concepto de aprendizaje se genera desde la raíz del ideal educativo, lo obvio necesita ser reiterado: No puede haber educación sin aprendizaje. Aprendizaje es la condición necesaria, empero tal vez no suficiente, de todo proceso educativo, y esto es muy importante plantearlo desde la óptica que nos plantea Echeverri de establecer unas técnicas del lenguaje o de comunicación en donde los investigadores en pedagogía y los docentes compartas experiencias y por tanto conocimiento, en donde se tengas en cuenta no solo la historicidad de los fenómenos pedagógicos mundiales y locales sino la subjetividad de los docentes, subjetividad fundamentada en los saberes del educador, saberes no únicamente desde su disciplina como tal, sino desde los saberes pedagógicos que lo relacionan con el mundo, esto es lo que podríamos denominar como las funciones de las corrientes pedagógicas contemporáneas
En cuanto a los resultados y usos de la investigación, es necesario aclarar si el maestro debe construir conocimientos propios o es mero usuario del conocimiento de otros. La actividad investigativa, con escasas excepciones, ha sido desarrollada por profesionales externos a la educación con orientación de temáticas y metodologías ajenas a la pedagogía. Un caso patético es la confusión de las temáticas investigadas por la psicología y aquellas investigadas por la pedagogía.
La reflexión sobre la problemática epistemológica de la Pedagogía, es una Tarea que resulta compleja y necesaria. Compleja, por la diversidad de líneas conceptuales provenientes de distintos campos del saber que se entrecruzan generando paradigmas y posturas encontradas. Necesaria, por tres razones fundamentales:
.- La apertura hacia una nueva conceptualización de “ciencia” e “investigación científica” alejada de la perspectiva epistemológica y metodológica positivista, que abre la posibilidad de una mirada distinta sobre la cientificidad y por ende de la pedagogía y de la educación. Hecho que se sintetiza en la afirmación de Prigogine “La ciencia de hoy no es ya la ciencia clásica” .
.- El impacto de los actuales acontecimientos políticos-culturales-sociales-económicos de naturaleza global, ponen en evidencia la necesidad del estudio del fenómeno educativo desde una postura epistemológica (el encuentro y conflicto entre las culturas occidentales y orientales, el fenómeno de la globalización, los grandes descubrimientos tecnológicos y científicos, la Reforma educativa, entre otros).
.- El avance significativo de las ciencias auxiliares de la Pedagogía (Biología, Psicología, Sociología, Filosofía, entre otras) y la emergencia de nuevas áreas de conocimiento que, como la Informática, han provocado transformaciones relevantes en la constitución bio-psico-espiritual del hombre y en su entorno cultural y social, ampliando sustancialmente el ámbito de aplicación del conocimiento pedagógico. Los aportes de estas ciencias auxiliares exigen una revisión al interior de la Pedagogía en cuanto a re-crear conceptos, teorías, enfoques, metodologías, instrumentos, y técnicas.
Las corrientes pedagógicas contemporáneas responden al reclamo social de una formación que les permita a los sujetos resolver problemas de diferente índole de forma autónoma, esto significa, poder enfrentar la búsqueda de soluciones, encontrar una respuesta y tener algún control sobre ésta, dado que en la mayoría de los casos, los problemas que se presentan implican encontrar respuestas nuevas a preguntas también nuevas. Por ejemplo, en la educación tradicional, las viejas soluciones responden de manera simplista o mecánica a las demandas sociales: a mayor número de solicitudes de ingreso de estudiantes, más instalaciones construidas y, por ende, más burocracia. Con esta lógica se sigue reproduciendo un modelo que ha mostrado su insuficiencia al concebir la enseñanza más para sí misma que para apoyar los requerimientos de formación de la sociedad, en lo general, y de cada una de las personas.
Algunos docentes se dedican a repetir lo que ellos han aprendido, (métodos y formas de solución de problemas), sin darles la oportunidad a sus estudiantes de hacer ciencia, aprender la ciencia como una búsqueda de explicaciones. Otros docentes orientan muy bien a sus estudiantes a resolver problemas, sin embargo jamás se resuelven problemas de la vida real. Las preguntas del estudiante no son importantes, se le da mayor importancia a la pregunta del texto, o sea a resolver problemas de otros, y en cuanto a los docentes debemos seguir preguntándonos: ¿Por qué se ha confundido escuela con Educación a través de la historia social del país?
¿Cuál es el sentido verdadero de la pedagogía?
¿Cuáles son nuestras funciones sociales como pedagogos?
¿Cuál debe ser el papel de los educadores para convertir lo posible en probable y lo probable en realidad?
El postmodernismo es claramente un desafío para todos los educadores. En el sector de la educación nos encontramos maestros, estudiantes y administrativos, cuyas actitudes son una mezcla de lo pre moderno, lo moderno y lo postmoderno, no obstante esto no puede servir de pretexto para la inacción y la desesperanza.

11/09/2009

INGENIERIA DE LOS SOCIAL

¿Es posible una ingeniería de lo social?

José Manuel Castelblanco Arenas.

Hace 15 años en Colombia la misión científica, educación y desarrollo afirmo “Un maestro desactualizado que transmite año tras año, discursos pedagógicos vetustos, no permiten el avance de la ciencias, petrifican el conocimiento y van en contravía del desarrollo”, hoy en mundo académico estamos de acuerdo en que nos debemos de preguntas ¿Cuáles han sido los avances en materia de modelos y estrategias pedagogías que han permitido el desarrollo de la educación en nuestras instituciones de educación pública?, ¿estamos preparados los docentes en la implementación y uso de herramientas tecnológicas acordes con los cambios en la cultura escolar de los jóvenes?, ¿Cómo se está reconfigurando la relación docente alumno con la información y el conocimiento?, ¿Cuál es la responsabilidad social de la escuela en el desarrollo tecnológico, político y cultural del país?.

Todo lo anterior debemos analizarlo teniendo en cuenta que en el mundo moderno todo se complica o se complejiza, no debemos apartarnos que la enseñanza debe adaptarse a los cambios sociales producidos por el desarrollo tecnológico, para lo cual la educación se debe centrar en la generación de mayores niveles de competitividad, en la aplicación de la ciencia y la tecnología para el desarrollo de la industria y en la necesidad de desarrollar en los alumnos habilidades para formar ciudadanos con un espíritu científico, con pensamiento abstracto bien desarrollado, con capacidad de trabajar cooperativamente, con voluntad de saber, amor por el conocimiento y disciplina de trabajo, con pensamiento crítico y creativo en todas las áreas del saber humano, con competencias necesarias para la participación democrática, con competencias básicas para la reflexión y la argumentación ética. Una tarea compleja que me lleva a preguntarme si es posible la concatenación de las ciencias sociales y las ciencias naturales en una “ingeniería de lo social” fundamentada en la teoría de la complejidad. Para lo cual comienzo a recolectar información epistemológica tanto de la sociología como de la complejidad.

Debemos de tener en cuenta que la vida social siempre ha sido constructiva, de lo que se trata ahora es que esas acciones sean más técnicas, montadas en una lógica de visión anticipada de los acontecimientos, a partir de una sistematización del pasado en conceptos y operaciones precisas. El mundo social puede ser un escenario de acciones libres ejecutadas en un ambiente facilitado para su enriquecimiento, diseñado para optimizar la acción, configurado en forma estratégica para mejorar los vínculos que permiten la creatividad, promueven la afectividad, refuerzan la productividad, para lo que la complejidad nos abre caminos, multiplica posibilidades y nos presenta más opciones.

“La teoría de la complejidad que engloba la teoría de los sistemas adaptativos complejos, la dinámica no lineal, la teoría de los sistemas dinámicos, la teoría del no equilibrio y la teoría del caos, ha sido descrita como la tendencia científico dominante surgida en la década de 1990, un aporte capaz de explicar cualquier sistema complejo en función de unas pocas reglas (Lewis 1992), o de acometer los problemas inabordables de la ciencia social; un saber a la altura de los tiempos, una genuina nueva ciencia (Wolfram 2002), la próxima gran revolución científica (Sprott 1993:476), la gran idea del momento (Mc Glade 2003:111), una fuente de discernimiento que afectara la vida de todos los que viven en el planeta (Brockman 2000:14), un giro en la concepción del mundo(Dent 1999), un modelo que cambio la dirección de la ciencia para siempre (Strogats 2003:179), y una revolución solo comparable a la teoría de la relatividad o a la mecánica cuántica (gleick 1987:6). Pero también se la considera una moda pasajera que ha recibido más promoción de lo que se merece (Sardar y Ravetz 1994), un bluff que pretende resucitar una ciencia moribunda a fuerza de superlativas e hipérboles, y una empresa abocada al fracaso que no ha dicho nada acerca del mundo, que sea a la vez concreto y sorprendente (Horgan 1996: 245-287)”[1]. La anterior reseña del concepto de complejidad se convierte en un reto ¿en dónde está la realidad?, si la única verdad en estos momentos es que la ciencia de la complejidad constituye un espacio de investigación en crecimiento, todavía no existe nada que se asemeje a una teoría unificada o a un conjunto de acuerdos sustanciales entre la comunidad científica.

Entiendo el concepto de “ingeniería de lo social” como “Aplicación del conocimiento especifico de lo social, sobre lo social, y para lo social, por medio de la aplicación de principios científicos al diseño y construcción de formas o modelos de asociación en grupos organizados. Lo cual implica la creación de formas de asociación, de seguimiento, de contacto, interacción, vínculo, conexión y comunicación”, el énfasis seria el aprovechamiento del conocimiento de lo social, para la construcción de vida social.

Todo lo anterior implicaría un cambio de actitud cognitiva para lo cual nos referimos a la teoría funcional de Niklas Luhmann[2], es imposible comprender la teoría de Niklas Luhmann, su concepción constructivista del conocimiento; su teoría de los sistemas que se auto constituyen poiéticamente; los principios de la auto organización y la autopoiesis; la diferencia entre sistema y entorno; las comunicaciones como creadoras de la sociedad, nociones básicas de su teoría.

La teoría de Luhmann invita a una ruptura con el pensamiento único y normativo; exige romper con los criterios de regulación de las normas académicas, su fragmentación cognitiva y metodológica; y propone la construcción de un pensamiento interdisciplinario, entendido éste como la transformación de los objetos de conocimiento e investigación en áreas conexas.

Para Luhmann “el conocimiento desde una mirada constructivista es una construcción del mundo en el mundo, y por tanto, el mismo es un acto de creación por la observación y la distinción”[3] y la explicación y comprensión de la sociedad no se ven desde la posición de un observador externo, sino desde el interior del sistema, esta idea, la fundamenta Luhmann, en una teoría general de los sistemas de segunda generación o una teoría de los sistemas que observan. Y para entender esta teoría se precisa partir de las operaciones del sistema no de sus elementos, y estas operaciones son comunicación. De tal manera, que para explicar lo social se precisa de una red de operaciones que crea una fenomenología de autopsiéis.

Pero es muy importante en este punto detectar cuál es el problema de el conocimiento dentro de lo complejo, y citamos a Moran quien dice “el conocimiento científico podría plantearse en dos niveles, el nivel que podría llamarse empírico, y el conocimiento científico, gracias a las verificaciones mediante observaciones y experimentaciones múltiples, extrae datos objetivos, y sobre estos datos, induce teorías que pensaba, reflejaban lo real. En segundo nivel, esas teorías se fundaban sobre la coherencia lógica y así fundaban su verdad los sistemas de ideas, teníamos, pues, dos tronos, en trono de la realidad empírica y el trono de la verdad lógica, de este modo se controlaban el conocimiento. Los principios de la epistemología compleja son más complejos. Existen instancias que permiten controlar los conocimientos cada una es necesaria y cada una es insuficiente”[4].

En este sentido, habría que señalar la importancia de los aportes realizados hacia 1960 por T.Kuhn[5], quien introduce en la problemática epistemológica de las ideas científicas. En la perspectiva inaugurada por A. Koyré. Este hecho incide en la configuración del objeto de la epistemología, pues se introduce aquello que había sido excluido por la ortodoxia neopositivista: los procesos y condiciones de posibilidad que permitan explicar el fenómeno científico en su situación histórico social y dar cuenta el efecto producido por los cambios en el conocimiento que impactaban, mas allá del contexto de la teoría, a la sociedad, la cultura, la educación y al visión del mundo.

Nos estamos enfrentando a una época en que queremos enfrentar nuevos paradigmas, crear nuevos modelos que explique los comportamientos de las nuevas generaciones, teniendo como referente una perspectiva histórica para la teorización sobre los complejos fenómenos que plante a la comunidad científica, paradigmas, que aporten nuevas visiones críticas respecto de la sociedad tecnificada en que vivimos. Es así como Ilya Prigogine[6] ha realizado un estudio minucioso de la cultura científica y de los efectos de las intervenciones realizadas en la naturaleza y en la sociedad partir de los instrumentos proporcionados por la tecnociencia.

Ilya Prigogine, el más destacado representante de la teoría de la complejidad en el campo científico, ha dedicado su vida durante más de medio siglo a investigas y a renovar los problemas de la física teórica, produciendo una verdadera revolución en la termodinámica de los sistemas alejados del equilibrio, con fuerte resonancia en los dominios más diversos del conocimiento y la cultura. Su “redescubrimiento del tiempo” implico la remoción de un concepto que ha configurado el pensamiento occidental durante cinco siglos, la idea del tiempo especializado, matematizado, reversible, idea fuertemente arraigada en la cultura, en la representación del sujeto y en todas las practicas vinculadas al conocimiento. Cuando las leyes deterministas de la naturaleza excluyen el azar, la incertidumbre, la complejidad del mundo. El precio que el hombre moderno paga por las certezas proporcionadas por la ciencia es la simplificación del tiempo, de la realidad, su automatización. Su propia soledad y exclusión como sujeto creador, constructor del mundo humano. Disimula asimismo, el poder de sus intervenciones en el mundo natural, el carácter político del conocimiento y sus efectos en las prácticas sociales., a lo que Prigogine dice “Una nueva visión de la ciencia, que permita incorporar la complejidad, haría posible establecer otros vínculos con la naturaleza en términos de una “ Nueva Alianza” Alianza en la que el hombre recuperaría su condición de sujeto constructor, creador del conocimiento sin excluirse asimismo del conocimiento (Nuestra visión de la condición humana)”.

Plantearnos una ingeniería de lo social requiere de nuevas opciones epistemológicas, que afectan a las prácticas del conocimiento, practicas investigativas, docentes, profesionales, que producen efecto en la producción de nuevo conocimiento y en la configuración de subjetividades.

Una ingeniería de lo social supone una mirada diagnóstico muy aguda, apoyada en el conocimiento sociocibernético y sus visiones, llevando esta información a la aplicación técnica de operaciones constructivas que crean formas de sociabilidad, para reconfigurar el mundo social como espacio-tiempo de convivencia.


[1] REYNOSO, Carlos. Complejidad y caos. Una exploración antropológica. Colección complejidad Humana. 2006. P. 11
[2] Niklas Luhmann nació en Lüneburg (Nieder Saxen) en 1927. Estudia en Freiburg Derecho (1946-1953) y entra al servicio de la administración pública como funcionario del Ministerio de Educación (1956-1962). Coincide en Harvard en 1961 (obtuvo una beca para estudiar allí) con Habermas y Münch en el Seminario de Talcott Parsons. En 1965 es llamado por Helmut Schelsky para trabajar en la universidad, primero en Dortmund y en Münster, para entrar, en 1968, en la nueva universidad de Bielefeld donde ha desempeñado desde entonces su actividad docente.

[3] LUHMANN, Niklas. Teoría de sistemas: artículos II. Chile: Universidad de los Lagos, 1999.
[4] Este texto corresponde a las páginas 43-77 de L'intelligence de la complexité, editado por L'Harmattan, París, 1999. Agradecemos a Edgar Morin su amable autorización para traducir y publicar el texto. Traducción de José Luis Solana Ruiz.
[5] KUHN, T., La estructura de las revoluciones científicas, Fondo de Cultura Económica, México, 1985.
[6] Llya Prigogine, Premio Nobel de Química en 1977, Director de los Institutos Internacionales de Física y de Química fundados por E. Solvay , Bruselas; Director del Centro de Mecánica Estadística y Sistemas Complejos, de la Universidad de Austin, Texas y del Centro Latinoamericano de Estudios llya Prigogine de la Universidad Nacional de San Luis, Argentina.

7/06/2009

PARADIGMAS EN LA EDUCACION

PARADIGMAS EN LA EDUCACIÓN


Hace 15 años la misión científica, educación y desarrollo afirmo “Un maestro desactualizado que transmite año tras año, discursos pedagógicos vetustos, no permiten el avance de la ciencias, petrifican el conocimiento y van en contravía del desarrollo”, hoy nos debemos de preguntas ¿Cuáles han sido los avances en materia de modelos y estrategias pedagogías que han permitido el desarrollo de la educación en nuestras instituciones de educación publica?, ¿estamos preparados los docentes en la implementación y uso de herramientas tecnológicas acordes con los cambios en la cultura escolar de los jóvenes?, ¿Cómo se esta reconfigurando la relación docente alumno con la información y el conocimiento?, ¿Cuál es la responsabilidad social de la escuela en el desarrollo tecnológico, político y cultural del país?.

Todo lo anterior lo debemos analizar a partir de la afirmación que nos indica “Una de las finalidades de la educación, es capacitar a los educandos para comprender, crear y participar en la cultura de su tiempo” en donde la enseñanza debe adaptarse a los cambios producidos por el desarrollo tecnológico, para lo cual la educación se debe centrar en la generación de mayores niveles de competitividad en la aplicación de la ciencia y la tecnología para el desarrollo de la industria y la necesidad de desarrollar en los alumnos habilidades para formar ciudadanos con un espíritu científico, con pensamiento abstracto bien desarrollado, con capacidad de trabajar cooperativamente, con voluntad de saber, amor por el conocimiento y disciplina de trabajo, con pensamiento critico y creativo en todas las áreas del saber humano, con competencias necesarias para la participación democrática con competencias básicas para la reflexión y la argumentación ética, pero todo esto enmarcado en un proyecto educativo institucional motivado por docentes capaces de romper paradigmas frente a la implementación de estrategias pedagógicas que motiven la participación activa de los educandos.


En las instituciones educativas publicas se debe tener en cuenta la función social de estas instituciones frente a sus estudiantes, y no tomar la educación media como un paso transitorio a la educación superior, desarticulando las áreas general y técnica generando la graduación de jóvenes sin mayores competencias y que en la mayoría de los casos por su situación socio económica no pueden seguir estudios superiores. Por lo anterior se deben de implementar programas y proyectos en donde predominen la transversalidad entre las áreas con un componente teórico practico donde la complementariedad del currículo y la exploración del saber científico tengan lugar, fundamentado en la flexibilidad y diversificación de oportunidades, con un desarrollo positivo de la personalidad y un mejoramiento de la calidad de la enseñanza de las áreas científicas y tecnológicas, para lo cual se debe de promover un cambio de las estructuras mentales y rompimiento de paradigmas de los principales actores responsables de este proceso direccionado por los directivos y docentes comprometidos y motivado por una labor educativa de calidad.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la condición socio económica de la mayoría de los estudiantes de los colegios públicos del país para lo cual Turbay, Catalina 2003a considera “los bajos ingresos familiares insuficientes para ingresar a la educación superior, la concentración de las instituciones de educación superior en las tres principales ciudades (Bogotá, Cali y Medellín) y la poca relación del proyecto educativo institucional PEI con el contexto local y regional, son obstáculos que han de ser tenidos en cuenta en el diseño de una política de educación media mas acorde con la realidad del país”.

La perspectiva de los estudios se ha concentrado en definir a la juventud como un conglomerado poblacional definido en términos de la edad, por el consumo frente a las industrias culturales, o por su condición de pre-funcionalidad (se están preparando para ser en el futuro), desconociendo la emergencia de las culturas juveniles como fenómeno social y cultural contemporáneo, que invita a pensar la juventud como actores sociales y culturales activos, con intereses, características racionalidades, éticas, estéticas, y sentido de vida particulares, que deberán ser estudiados y tenidos en cuenta, en el momento de pensar una iniciativa educativa pensada para ellos.

Para finalizar, es importante tener en cuenta que las herramientas que no brinda la tecnología en donde las acciones de apropiación de estas por parte de los docentes y alumnos son las que pueden marcas la diferencia e inducir el la generación de ambientes de aprendizaje ricos en información de interés para los educandos, Alan Freddy Carrasco Dávila afirma “Las tecnologías de la información y comunicación están cambiando las formas de trabajo, los medios a través de los cuales las personas acceden al conocimiento, se comunican y aprenden. Por ello, resulta paradójico cómo dentro de una institución educativa se puede estar investigando con los últimos procesos y herramientas científicas al mismo tiempo que se sigue "enseñando" con una tecnología convencional; esto es debido, a la escasa formación del profesorado respecto al conocimiento y uso de la tecnología, además de existir problemas relacionados con la actitud de los profesores hacia los nuevos medios. Se puede decir que, sin una adecuada formación del profesorado, no es posible desencadenar la "revolución tecnológica" que la escuela está demandando”.

Y podemos estar de acuerdo en que “Todavía estamos educando a nuestros jóvenes como si el mundo del mañana fuera a ser una simple prolongación del pasado mas resiente” Marcel coderch.


José Manuel Castelblanco A.

10/28/2005

INTENTEMOS OTRA VEZ



Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido, es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive: Es ponerlo a nivel de su tiempo, para que flote sobre él y no dejarlo debajo de él, con lo que no podrá salir a flote; es preparar al hombre para la vida.
José Martí


Hoy quiero plantear una estrategia punto de partida en pro de la calidad de la educación, como una política que debe ser implementada en las instituciones de formación técnica, tecnológica y profesional, que plantee institucionalizar talleres de orientación profesional como mecanismos de promoción de sus programas de formación, en donde se destaque el perfil profesional de los egresados de la institución y la formación de valores, la orientación profesional enfocada a mejorar la eficiencia de los sistemas educativos y del mercado de trabajo; y contribuir a la equidad social, fundamentada en la misión de la universidad.


¿Qué es la orientación profesional?

“La orientación profesional se refiere a las actividades dirigidas a ayudar a las personas de todas las edades, en todos los momentos de su vida, a tomar una decisión sobre educación, formación y profesión y a gestionar su trayectoria profesional. La orientación profesional ayuda a los individuos a reflexionar sobre sus ambiciones, sus intereses y sus capacidades. Les ayuda a comprender el mercado laboral y los sistemas educativos, y a relacionar estos conocimientos con lo que saben sobre ellos mismos.

Una orientación profesional integral intenta enseñar a las personas a planificar y a tomar decisiones sobre su vida laboral y la formación que implica. La orientación profesional hace asequible la información sobre el mercado laboral y las oportunidades de formación, organizando y sistematizando esta información y haciendo que esté disponible en el momento adecuado, cuando las personas tienen necesidad de ella.

En su manifestación actual, la orientación profesional se basa en varias disciplinas: psicología, pedagogía, sociología y economía del mercado laboral. Históricamente, la psicología era la principal disciplina en la que se basaban las teorías y los métodos de la orientación profesional. La psicología diferencial y la psicología del desarrollo han desempeñado un papel importante (Super, 1957; Kuder, 1977; Holland, 1997). Las entrevistas individuales y las pruebas psicológicas se han considerado durante mucho tiempo sus herramientas principales. En muchos países, la psicología sigue siendo la principal vía de acceso a la profesión.

No obstante, en la mayoría de los países, la orientación profesional se encuentra actualmente a cargo de personas que cuentan con gran diversidad de formaciones y titulaciones. Algunos son especialistas y otros no.

Algunos han seguido una formación profunda y costosa, otros sólo han contado con una formación muy reducida. Los programas de formación, se siguen centrando en general en la adquisición de las competencias necesarias para ayudar a los usuarios a través de entrevistas individuales. Por otra parte, en muchos países, el papel de las pruebas psicológicas ha disminuido y las teorías de la orientación consideran ahora al profesional no tanto como un experto, sino como alguien que puede facilitar la evolución y las decisiones individuales.

Aunque las entrevistas individuales siguen siendo la herramienta principal, la orientación profesional también apela a un amplio abanico de servicios de otro tipo: grupos de discusión; información impresa y electrónica; clases dentro de un marco escolar; experiencia práctica organizada; asesoramiento telefónico; asistencia en línea. La orientación profesional se puede desarrollar en marcos muy variados: centros de enseñanza primaria, secundaria y superior; servicio público de empleo; proveedores de servicios de orientación privados; empresas; organizaciones locales”. (Definición tomada del estudio organización para la cooperación y el desarrollo económico (OCDE))

Es importante recalcar sobre la misión de la Universidad y su responsabilidad en la formación de los recursos humanos que requiere el país para cumplir su encargo social, esto es la razón de ser de cualquier propuesta generada desde la academia. Generalmente se describe el sistema de influencias que desarrollan los Centros de Educación Superior para la formación integral de los futuros profesionales. Se fundamenta teóricamente la importancia de la orientación profesional, el proceso selectivo para el ingreso y la formación de valores, como parte de la formación integral de los profesionales de las distintas áreas del conocimiento. Se concluye que la Universidad ha perfilado sus acciones en la orientación de los procesos de formación académica integrados con la formación extracurricular y ética, en función de las necesidades del Sistema, lo que solo puede lograrse con la participación activa y consciente de los profesores, estudiantes y sus organizaciones, así como con la integración docente, activamente participativa e investigativa.

Tampoco sobra recalcar en algo que todos afirmamos pero que poco aplicamos que:

- La Universidad como institución académica responsable de la formación de los profesionales, debe ser un lugar donde se enseña a vivir, a crecer y a ser mejores en su interrelación directa desde y hacia la sociedad.

- La Universidad del tercer milenio está llamada a ser la institución creadora de la conciencia en la que todos sus procesos se integren, enriqueciéndose mutuamente y se apliquen a la búsqueda de soluciones para los problemas de la sociedad y de las naciones.

La Universidad, por tales razones tiene bien definido su encargo social (bueno eso creo) que se expresa en la formación de los profesionales, médicos, ingenieros, licenciados, etc, técnicos y tecnólogos que requiere la sociedad, con una sólida preparación científico- técnica y capacitados para su constante actualización en los avances de las ciencias , con altos valores éticos, políticos y morales, comprometidos para satisfacer las demandas y las necesidades del sus regiones ( por lo menos es lo que reza en los P.E.I ), lo que puede traducirse en la formación de un profesional con un sólido sistema de convicciones y una alta tendencia orientadora de la personalidad hacia entorno y su profesión.

El sistema de influencias para la formación integral de los profesionales tiene varios componentes, intracurricular y extracurricular; antes, durante y después del ingreso a las carreras con un enfoque que por su carácter sistémico garantiza la acción participativa, pues involucra a todos los actores del proceso, desde los profesionales, los profesores del área básica y del área específica, hasta los propios estudiantes. Una vez egresado, se continúa la formación integral a través de la etapa de familiarización, la especialización y el postgrado para el perfeccionamiento de los profesionales.

Un objetivo del programa de orientación profesional debe ser el de caracterizar las principales acciones que se promueven y desarrollan en las diferentes empresas y las instituciones educativas del mundo, para contribuir a la formación integral de los futuros egresados de las diferentes carreras, fundamentando su importancia en la práctica docente -educativa sistemática y la necesidad de su constante perfeccionamiento para lograr la personalidad integral de los profesionales que demanda la sociedad de cada egresado.

Durante el proceso de desarrollo del individuo y de la formación de su personalidad influyen muchos factores que coadyuvan a la formación de valores que se manifiestan en sus modos de actuación y tienen su máxima expresión en su propia concepción del mundo, lo cual culmina y se manifiesta en la jerarquización y orientación que alcanzan estos valores, en el sentido de la vida.
La vida y la conducta de los hombres están supeditadas a normas o reglas de conducta sociales. Cada individuo en el entorno en que se desarrolla y manifiesta como una persona individualmente diferente, pero mantiene relaciones con otras personas y con la sociedad en su conjunto, manifiesta una ideología y es portador de una gran riqueza humana que le ha sido legada de generación en generación, como resultado de la educación recibida.

Los efectos esperados de la labor educativa en donde se integre una política clara de orientación profesional, solo pueden lograrse con la participación activa y consciente de los profesores, estudiantes y sus organizaciones, así como con la integración docente-asistencial, para que en todas las etapas las influencias orientadoras contribuyan a la formación de un profesional con "un nuevo modelo más expansivo, que comprenda el ser humano en lo social, lo psicológico, lo filosófico, lo ético, lo humano, lo biológico, lo político, lo cultural, que tenga la fuerza para comprender al hombre en su integralidad, abarcar más lo colectivo que lo individual.

Pienso que esto es un primer paso al desarrollo de una verdadera ingeniería social, fundamentada en la identidad y sentido de pertinencia de las entidades educativas frente al desarrollo de una sociedad justa y con oportunidades para todos, en donde las entidades de educación superior podrían PATROCINAR como una “estrategia de mercado” o dentro del programa acción social, la orientación profesional a alumnos de educación básica, integrándolos de esta forma al mundo universitario con un visión clara de su compromiso con la vida y la sociedad.
Jose Manuel Castelblanco Arenas
Mc.

10/14/2005

UN DILEMA

Presento este documento para reflexinar

UN DILEMA

Que es primero “Aprender a Aprender” o “Enseñar a Aprender”

Quiero comenzar este escrito haciendo un homenaje a aquellos maestros que durante su practica docente me enseñaron a leer, a quienes me indicaron el camino del conocimiento a través de la motivación por la lectura y el auto conocimiento, a quienes siempre me guiaban a encontrar la respuesta a algo que quizás ellos no tenían. No a aquellos que demostraban saberlo todo y se dedicaron a llenar tableros de conceptos y formulas matemática y que nunca supieron responderme donde aplicarlas, conocimiento que debía aprenderse aunque no se comprendía, sin que se sepa claramente el porqué, ni el para qué; Y lo más critico maestros que transmiten conocimientos que no tienen ninguna importancia o trascendencia a la hora de aplicarlos en la resolución de problemas de la vida cotidiana.

Por lo anterior mi objetivo como docente debe ser el orientar a mis alumnos para que incorporen conocimientos en forma cotidiana, casi como algo habitual, facilitar recursos donde obtener información, conducirlos a aclarar sus dudas y motivar a la profundización del tema, quizás se necesite un nivel más profundo de comprensión para desarrollar en el alumno la habilidad de adquirir conocimiento por si mismo, ”aprender a aprender”. Por eso primero debo de, ”enseñar a aprender” .
”El aprender a aprender es lo que garantiza que las personas obtengan la capacidad de continuar adquiriendo conocimientos nuevos en forma ilimitada y de acuerdo a las características y necesidades que el mercado presente, en ese momento, así como también el puesto de trabajo, la organización y la tarea específica que desempeñe en la empresa para la cual este prestando sus servicios”.
Para ello debemos enseñar a que los alumnos estimulen su inteligencia y que adquieran los métodos fundamentales para buscar información, asimilarla, procesarla, resolver problemas y enriquecer sus conocimientos con autonomía.
Debemos tener en cuenta que, “En el mundo de hoy la formación nunca se termina. Un profesional que quiera progresar no solo deberá tener conocimientos, porque si se queda con ellos y nada más, en un par de años (o meses) será obsoleto”. Ninguna organización puede garantizar el futuro de los recursos sino les brinda las posibilidades de enriquecer su conocimiento, y mucho más si tenemos en cuenta que la cantidad de conocimiento se duplica cada 5 años y que las nuevas tecnologías nos facilitan cada vez el acceder al mismo. . "las personas aprenden para hacer cosas que se conviertan en historias, que pasan a ser documentos, que a su vez se introducen en la red para que las demás personas de la organización aprendan como hacer las cosas". (Thomas Stewart).Cuanto más habilidoso sea el capital humano y las organizaciones en el dominio de esta herramienta mayor flexibilidad y capacidad de asimilación obtendrán para adaptarse a estos entornos vertiginosos donde hay que seguir el ritmo impuesto por el conocimiento. El saber es un componente importante del conocimiento, pero quedarse con el saber y nada mas, no alcanza, hace falta un paso mas importante aún, y ese paso posterior es el que mas trasciende, el que mas se hace notar al hablar del conocimiento, el saber hacer.


Una cosa es el SABER QUE y otra cosa es el SABER COMO, con esto quiero decir que el capital intelectual no esta compuesto por el hecho que la empresa tenga bastos conocimientos teóricos sobre un tema específico (saber qué), sino que esta relacionado a la aplicación practica en el mercado de esos conocimientos (saber cómo).

Que esta pasando con nuestros estudiantes universitarios, cuando se gradúan después de cuatro o cinco años de incorporar conocimientos teóricos, creen que son pocos, así que se meten a hacer un postgrado, luego de que pasan mas de dos años estudiando, al terminar se dan cuenta que aún no son suficientes y se embarcan en un master, donde invierten otros años más, luego se deciden especializar y se embarcan en un doctorado, pero como no es suficiente la especialización, se recontraespecializan en un Phd, hasta que dicen: por fin…. termine !!!! Ahora me pongo a trabajar..... ¿Por donde empiezo?, ¿cómo lo hago?.

Coincido en que no puede haber un “saber cómo” si no hay un “saber qué”, es decir, no se puede poner en acción aquello que no sabemos o conocemos, pero seamos concretos y digamos que la mayor parte del “saber cómo” aplicar el conocimiento teórico es culpa en un 50% de la persona, por no ser proactiva y enfrentarse a los posibles fracasos frutos de la carencia de experiencia, y, el otro 50% es responsabilidad el tutor, institución o cualquier otro agente proveedor de conocimientos por no acompasar al sujeto del “dicho al hecho”.

Para dar este salto hace falta salir de la teoría y pasar al debate, algunas de los puntos detallados a continuación pueden resultar útiles para aquellas personas dispuestas a poner acción, no solo a las palabras, sino a los hechos.

Dar libertad a los teóricos del conocimiento para que puedan demostrar en pequeños grupos la puesta en acción de los conocimientos teóricos.

Crear lugares informales para bajar a tierra el “saber qué”, considero que es cierto eso de que el hombre es un ser social por naturaleza, de manera que la sociabilización del conocimiento se potencia cuando hay lugares específicos dentro o fuera de la empresa donde las personas se juntan y deliran acerca de una idea.
Sea un apóstol del debate. Dé lugar a debatir nuevas ideas en lugar de censurarlas por miedo al fracaso o al rechazo.
Centrarse en el concepto más que en los detalles. La excesiva concentración en los detalles separa mucho más la teoría de la práctica,

Además de estos puntos, ideas, o como quiera llamarlos, para aumentar el capital intelectual las organizaciones o personas deben tener presentes que todo lo que se puede ver es lo que cuenta, así como el amor se demuestra en las acciones para con el ser amado, el conocimiento se evidencia y vale en la práctica, no en la teoría.

Así que ponga el SABER QUE en acción y disfrute, porque el conocimiento es algo que no se gasta con el uso, por el contrario, aumenta el valor.

Así que desempolvemos todas estas tesis de grado para maestrías y doctorados, pongámoslas en discusión y probablemente con esto podamos decir que estamos en capacidad de “ENSEÑAR A APRENDER”.


“Mucho tiempo emplean nuestro profesores en capacitarse y actualizarse. Pero uno se pregunta, si el hecho de que la educación del país siga tan mediocre no se debe a que los innumerables cursos que toman no les facilitan la indispensable experiencia personal de adueñarse de su inteligencia, de comprender lo que es comprender y de conducir con autonomía su vida intelectual; mientras esto no se logre, ni el maestro ha aprendido a pensar ni podrá enseñar a pensar a otros; de poco ayudará repetir a todos los vientos que la principal finalidad de la educación es aprender a aprender”
(Pablo Latati).

Mc.